Sala de los Triunfos
El magnífico retrato broncíneo, de extraordinaria fuerza expresiva, fue donado al museo por el cardenal Pio da Carpi en 1564.
Su identificación con Junio Bruto, primer cónsul romano, constituye una docta interpretación de la cultura anticuaria carente sin embargo de cualquier fundamento real.
La problemática lectura de la obra que - aun mostrando algunos rasgos reconducibles a modelos retratísticos griegos relativos a poetas y filósofas - resultó fuertemente reinterpretada por la cultura artística romana de época republicana, lleva a una oscilación de la datación entre los siglos IV y III a.C. -
La extrema escasez de retratos, en bronce de este período, junto a la eventualidad de una atribución cronológica de semejante antigüedad, hacen de esta obra una de las más preciadas de las colecciones capitolinas.
















