Sala de los Triunfos
La pequeña escultura de bronce, que representa a un joven en el momento de sacarse una espina del pie, llegó al Capitolio en 1471, con la donación de los gronces lateranenses al pueblo romano hecha por Sixto IV. La pose singular y particularmente agraciada de la figura, sorprendida en un gesto poco frecuente, la ha convertido en una de las obras más apreciadas y copiadas del Renacimiento, suscitando además numerosas cuestiones interpretativas acerca de la identificación del personaje.
Se trata de una obra ecléctica, concebida probablemente durante el siglo I a.C. combinando modelos helenísticos de los siglos III-II a.C. para el cuerpo con una cabeza inspirada en obras griegas del V a.C.
















