Sala de las Palomas
El mosaico, hallado en 1824 en la Viña de los Jesuitas del Aventino frente a la Iglesia de Santa Prisca, en el lugar donde surgían las termas construidas por el emperadtor Trajano Decio (249-251 d.C.), fue adquiridio y colocado en esta sala por el entonces papa León XII (1823-1829). Representa dos máscaras apoyadas sobre el zócalo en resalto de dos paredes dispuestas en ángulo, contempladas en perspectiva; en una de ellas se apoyan dos flautas, que proyectan sobre la superficie su propia sombra.
La máscara femenina representa a una mujer con grandes ojos y una boca completamente abierta; entre los cabellos, rizados en largos tirabuzones, aparece una cinta anudada en forma de lazo en el centro de la frente. En el hombre los rasgos fisonómicos están acentuados y ridiculizados: la boca enorme, la nariz larga y aplastada, los ojos salientes, las mejillas arrugadas; sobre la cabeza reposa una corona de hiedra y bayas, ornamento ligado al culto dionisíaco que tan importante papel desempeñó en el nacimiento del teatro griego.
Las máscaras partenecen a dos "tipos" de la Comedia Nueva, desarrollada durante el período helenístico: la joven mujer, a veces afligida por sus desventuras, y el esclavo, pusilánime y socarrón. La obra, realizada con teselas marmóreas polícromas por un artista atento a los valores de la perspectiva y a los juegos de luces y sombras, hacía probablmente las veces de émblema pavimental en un edificio imperial del Aventino. Se considera parteneciente al siglo II d.C., tal vez de época adrianea




















